<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661</atom:id><lastBuildDate>Sat, 05 Dec 2009 01:00:56 +0000</lastBuildDate><title>Tesoro de Luz</title><description>Sitio destinado a la divulgación literaria de las obras de Sonia Montaño Vivas, maestra y escritora colombiana, residente en San Pedro, Valle del Cauca</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-1907919602469046596</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-09T09:30:58.108-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>literatura</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuentos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayos literarios</category><title></title><description>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BESOS DE ANGEL PARA EL REY SOL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-1907919602469046596?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/besos-de-ngel-para-el-rey-sol_5263.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-878897174359916203</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:24.116-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Borges</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayo literario</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuento</category><title>A ESPALDAS DE MARIA KODAMA</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W2RnFQqnI/AAAAAAAAAEk/Y4L0HbZ2Emk/s1600-h/borges-sky.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W2RnFQqnI/AAAAAAAAAEk/Y4L0HbZ2Emk/s320/borges-sky.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144718563005737586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en un pueblito rústico cercano a Buenos Aires donde me encontré con Borges para departir amigablemente de cosas circunstanciales y nada frívolas.&lt;br /&gt;Y fue al calor de un amarguísimo mate mientras el humo azul de mi agreste cigarrillo parecía danzar al ritmo de una milonguita sin fin, cuando tergiversábamos sobre la cualidad de los adjetivos en la gramática de Aristóteles; para terminar al final de la noche hablando del amor, eterno tema que enreda a los amantes solitarios en elixires de pasión, recrean y procrean las historias de los pueblos sobre la arena de un mar infinito, como es la vasta humanidad.&lt;br /&gt;Borges lucía profundamente grave, dramáticamente nostálgico. Sus palabras eran claras y pausadas.&lt;br /&gt;Cuando habló de los griegos estableció una complicada analogía sobre la cultura creto-micénica y el florecimiento del alfabeto, pero que ésta yacía oculta bajo el polvo de los siglos, y de los tres cuartos de giro que tuvo la letra aleph y que traducía como el buey del arado que trazaba los surcos bajo un sol perfectamente rojizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mate era sorbido lentamente mientras subrayaba el anciano la calidad del pergamino que contenía dichas referencias y estaba escondido en el ánfora con la imagen de Orfeo.&lt;br /&gt;Y así llegamos a la poesía. Yo le toqué el tema sobre la verdadera definición de poesía y cómo muchos ni se atrevían a definirla por la vaguedad de su discurso.&lt;br /&gt;El maestro sonreía cuando al hablarle de Leonardo, artista del quatrocento, quien despojaba del título de soberanía a la poesía para considerar a la pintura como la reina de las artes.” La pintura es de nobleza sin par” según decía, porque la pintura era “poesía muda” y la poesía, “pintura ciega”. () Y que si ésta última bien permitía imaginar, la pintura lo dibujaba eternamente para gozo de los ojos y en sí de los sentidos.&lt;br /&gt;El maestro palideció por un instante, desdibujó su sonrisa y con la mirada perdida a través del cristal de la ventana musitó: ” Soy poeta”.&lt;br /&gt;Muy serenamente giró su rostro hacia donde me encontraba y me preguntó casi con la pedagogía de un maestro que cuál creía yo sería de ellas la más antigua. Me mantuve pensativa y sin palabras.&lt;br /&gt;Susurré entonces que los ideogramas chinos, los fonemas pictográficos y jeroglíficos debieron tener mucho de ambas artes pero que me resultaba imposible deducir cuál había surgido primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sutileza del maestro me hizo sentir avergonzada y yo para cambiar un poco el rumbo de nuestra conversación le comenté que estaba leyendo La Divina Comedia en toscano. Y que había tenido serias dificultades para entender la pluralidad de simbología, regionalismos, arcaísmos y personajes de la época y que me fue indispensable recurrir al estudio de cuatro ensayos críticos sobre la obra, que de hecho ampliaron mi horizonte de observación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me afirmó entonces que su propósito actual era realizar un ensayo crítico sobre la Divina Comedia pero que aún le faltaba por concretar ciertos paralelismos semióticos y que debía postergarlo. Yo, le dije al maestro que le comprendía pues la escritura de Dante permite muchísimos niveles de lectura y que ese esfuerzo sólo tendría éxito gracias a su incomparable talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maestro asintió con su cabeza como agradeciendo el gesto.&lt;br /&gt;Me gustan los ensayos cortos y profundos -dijo- que conduzcan al lector al análisis de cada frase. La crítica debe necesariamente conducirnos a alguna parte, a identificar los elementos del juego, al propio subconsciente del artista, sus propósitos. El adentro y el afuera. Pero siempre guardando un punto de vista estratégico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tango sonó por el megáfono del barcito aquel y me dijo; ¿bailás?&lt;br /&gt;Yo le dije: ¡ por supuesto, maestro!&lt;br /&gt;Medio en broma replicó: Lo lamento, nunca aprendí a bailarlo, además se puede enredar mi bastón entre tus pies.&lt;br /&gt;Reímos de maravilla, entonces él pidió dos mates más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche con su séquito de nubes se fue iluminando con arreboles dorados y azul aguamarina. El maestro tomó mi brazo, su reloj de bolsillo, su sombrero y su bastón. Yo arreglé su solapa satinada. Él sonreía. Un perfume a naranjo brotó de su sombrero. Los primeros rayos de sol se dibujaron en el horizonte del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos, querida -me dijo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-878897174359916203?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/espaldas-de-maria-kodama.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W2RnFQqnI/AAAAAAAAAEk/Y4L0HbZ2Emk/s72-c/borges-sky.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-4786009503806941181</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:24.406-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayo literario</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Tango rosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Carlos Gardel</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuento</category><title>TANGO ROSA</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wnVNZjY7I/AAAAAAAAAD0/S8VXHG__P3o/s1600-h/img6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wnVNZjY7I/AAAAAAAAAD0/S8VXHG__P3o/s320/img6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142028119877837746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoTitle"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoTitle"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Una bruma blanca cubre a Buenos Aires mientras el ancestral y sórdido rumor de las calles de mi barrio con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus lucecitas de colores lanza su lastimera queja en la voz de un tango que un bandoneón golpea y que como mi terco corazón no cesa de latir. Aquí, bajo una pulcra gabardina, con este frío polar que se cala hasta los huesos, en este Buenos Aires que brilla al igual que una muchacha de fiesta bajo la luna de plata y que al detenerse deja oír el eco de un lejano cantar,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;“El farolito de la calle en que nací&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Fue &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;centinela de mis promesas de amor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Bajo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;su quieta lucecita yo la vi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi pebeta luminosa como un sol”,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y en esta ciudad donde&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;repican al viento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las campanas, Carlitos había vivido a la intemperie y padecido hambres. Debió caminar descalzo por las plazas de mercado en busca de un mendrugo de pan o del calor de una fogata.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fue un ladronzuelo más en el Abasto. Aprendió a rasguear la guitarra y a defenderse, facón en mano, entre las botas de sudorosos payadores que traían en las frentes las arrugas de Martín Fierro y en las manos la argucia del domador, cual viva estampa del compadre, del mismo que se lanza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin temores al armónico ritmo de una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tonada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porteña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Y se transformó en un guapo y ardiente trovador con cabello negro engominado, piel de perla y sonrisa perfecta, con ojos negros y profundos, alegres y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;brujos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Doña Berta se ufanaba al calor de una planchita de carbón para que los pliegues de la camisa lucieren perfectos mientras Carlitos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recibía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los aplausos en los cafés parisienes bebiendo coñac y champagne, robando besos a las coristas y entonando junto a un piano una canción:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;“Mi corazón, barco sin puerto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Por &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;todas las rutas de ilusión,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Encontró &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;el fin de su desierto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;la del azul de un viejo amor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Por tus ojos negros que en una tarde lloraron&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;y que se iluminaron &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hoy te vuelvo a cantar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;y en el lejano cielo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;todo un rosario de estrellas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;siguieron tras las huellas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de mi peregrinar”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;París, como buen galán de la “&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="FR" style="font-family:Georgia;"&gt;belle&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="FR" style="font-family:Georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="FR" style="font-family:Georgia;"&gt;époque&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hace uso de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su acostumbrado romanticismo, en especial con Le Pera quien como un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;perro fiel no se le separa un instante, junto al cual tiene la brillante idea de componer sus más hermosas canciones: “Melodía de Arrabal” “guitarra mía” “Cuesta abajo”, "Amores de estudiante”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Por destino o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;casualidad, uno era el arpa, el otro la poesía, uno el canto, el otro el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;instrumento,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la luz y el color creando juntos. Agua y burbuja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Pero tanto éxito y compromiso hizo que a menudo discutieran bajo la disculpa del despilfarro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Solo una persona se había percatado del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;terrible secreto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Rosita Moreno vivía a tres cuadras de la calle Corrientes y su trabajo de actriz y bailarina la hizo encarnar en la compañera perfecta de Gardel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en “El día que me quieras” y en ‘Tango Bar”. Era menuda y pálida, con cierta laxitud en la mirada que transmitía en el suspiro, en el llanto o en la furia de una mujer fatal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Carlitos sentía por ella una rara fascinación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Buscaba en sus labios lo que no podía darle a Isabelita, la mujer con quien había hecho público su compromiso y a la que temía defraudar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Rosa seguía viviendo en la realidad ese mundo de plumas, chifones y pieles que solía dramatizar en sus películas, pendiente de las cartas de Gardel y de sus giras. Salieron de su bolsillo, trajes de gala, joyas y conciertos y el dinero que a veces le prestaba a Carlos para ir al hipódromo... con Le Pera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Se volvieron amantes. Fueron largas las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;noches a la luz de un candil, embriagados de besos y de tangos, enredados en una pasión sin límites, uniendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus cuerpos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus almas. Entonces Carlitos solía declamar:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;“El día que me quieras &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no habrá mas que armonía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Será clara la aurora &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y alegre el manantial &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Traerá quieta la brisa &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;rumor de melodía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nos dirán las fuentes &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;su canto de cristal.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Rosita haría cualquier cosa por Gardel y él lo sabia. Una noche le dijo con lágrimas en los ojos: ”Te amare hasta más allá de la muerte.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Pero Gardel volvió a frecuentar a Isabelita con quien parecía divertirse en las carreras de caballos y en las fiestas de disfraces donde acudían presurosos en un cadillac amarillo. La boda era inminente e inaplazable. Luego de su gira por Panamá y Colombia darían el sí en la catedral del puerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Rosita Moreno dejaba desbordar los lagos de sus ojos. Hasta pensó en aceptar el matrimonio con un monsieur francés, pero le era imposible,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llevaba el perfume de Gardel aferrado a su piel como una madreselva a una pared. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Estando en Medellín recibió un telegrama que decía: “Espero tu regreso...&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no me dejes. Tu Rosa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En sus negros ojos había&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una chispa de añoranza por los tiempos idos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;doblando el papel, lo guarda en su chaleco&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al tiempo que murmura: “Mi Rosa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Al entrar en el avión Le Pera no puede disimularlo e increpa a Gardel. Los insultos van y vienen en lunfardo, forcejean, hay gritos, detona un arma, todo es confusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Entretanto, Rosita Moreno contesta el teléfono que trae la fatídica noticia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Rosita siente enloquecer, se asoma al balcón de su cuarto. No, no, grita.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El eco se pierde en la noche serena.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llora en el borde del balcón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Dicen que la oyeron cantar:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Cuando tu no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La flor no perfuma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Si tú te vas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;me envuelve la bruma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sol, el mar, la luna y las estrellas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; font-style: italic;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Pierden para mí su seducción....&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Cuando tú no estás…….&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-4786009503806941181?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/tango-rosa-tango-rosa-una-bruma-blanca.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wnVNZjY7I/AAAAAAAAAD0/S8VXHG__P3o/s72-c/img6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-6613176259733641348</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:24.718-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuentos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayos literarios</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>musica</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Juan Sebastian Bach</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>barroco</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Ana Magdalena</category><title>MAGDALENA Y EL CANTOR DE LEIPZIG</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wpttZjY8I/AAAAAAAAAD8/1j4r9aDL55s/s1600-h/ft4m3nb2jk_00006.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wpttZjY8I/AAAAAAAAAD8/1j4r9aDL55s/s320/ft4m3nb2jk_00006.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142030739807888322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/RziUjQtAx5I/AAAAAAAAABk/TJELfRTw-DI/s1600-h/ft4m3nb2jk_00006.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5132015108888774546" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/RziUjQtAx5I/AAAAAAAAABk/TJELfRTw-DI/s400/ft4m3nb2jk_00006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ana Magdalena Wülken, apura el paso bajo los sauces en flor, hacia la iglesia de Santa Catalina en Hamburg. Y al atravesar el pórtico principal, queda perpleja al escuchar una música de singular belleza, que parecía ser tocada por las manos de un ángel y no las de un hombre. Incluso imagina que San Jorge ha descendido por su escala de luz.&lt;br /&gt;¡Y es que Juan Sebastián Bach era un ángel!&lt;br /&gt;Había nacido en Eisenach, aunque su vida era un ir y venir entre Ohrdruf, Weimar, Cöthen y Leipzig.&lt;br /&gt;Su legado musical ascendía desde su tatarabuelo Vito Bach, el panadero quien a menudo tocaba la guitarra, hasta su padre Ambrosius Bach, y en sí, todos los miembros de su familia, todos sin excepción, habían sido músicos.&lt;br /&gt;Su hermano mayor lo educa, pero también a veces, por celos quizás, le niega el acceso a las partituras y el niño tras una alambicada reja, a la luz de la luna, debía copiar los tan negados manuscritos.&lt;br /&gt;Cuando niño pertenece al coro en la iglesia de Ohrdruf, donde canta con voz de soprano. Y a los trece, cuando estaba cambiando de registro, cierto día cantó a dos voces en una octava perfecta.&lt;br /&gt;Estando en Lünemburg se ocupa en los estudios del órgano y en el arte de la composición. Al notar que las escalas modales antiguas limitan expresión, descubre en la música polifónica una deliciosa gama de emociones derivadas de todas las escalas mayores y menores, arpegios y contrapuntos, lo cual aprovecha para crear los más versátiles preludios y fugas, suites, arias y sonatas.&lt;br /&gt;No sin razón afirmaban Beethoven, Lizt o Chopin: “Él es el padre, nosotros sus hijos”.&lt;br /&gt;En Arnstadt desposa a su prima Barbara Bach. Con ella tiene siete hijos, aunque mueren tres. Pero tanto parto debilita a Barbara y finalmente Sebastián enviuda.&lt;br /&gt;Pero lo que nunca pensó Ana Magdalena fue que ese día era un anticipo de su dicha futura y que ella estaba destinada a ser la esposa de un genio. Se casaron en 1721. Se fueron a vivir a casa de Juan con los cuatro pequeños.&lt;br /&gt;Mientras que el cantor de Leipzig escribe los últimos compases de un aria, un coral o una misa, Magdalena prepara los guisos, baña los niños o pule los candelabros.&lt;br /&gt;Por las noches escucha ensimismada sus complicadas improvisaciones, toman el café y luego pasan en limpio corcheas y fusas para deleitar sin duda, a príncipes y a místicos.&lt;br /&gt;¡Cuántas veces después de sus preludios amorosos, se levantaba el maestro en camisón y pantufla a memorizar variaciones o a componer! Magdalena contemplaba desde su cama cuando la luna se enredaba en su blanca peluca.&lt;br /&gt;Como padre era austero. Infundia respeto, impartía las órdenes que tenían que cumplirse. No los castigaba nunca, un relámpago en la mirada era más que suficiente.&lt;br /&gt;Como maestro sufría por la falta de dedicación de sus alumnos. Solía corregir la posición de las manos, la precisión y la fuerza de las digitaciones ingeniando con destreza ejercicios metodológicos que con un poco de práctica permitían que el alumno superase dificultades.&lt;br /&gt;Y amaba a Magdalena. Ella le pedía mil fugas y Juan accedía, pero solo con ella entre sus brazos. Ella lo esperaba con el corazón en ascuas, sobretodo en esas largas caminatas que el músico debía hacer para escuchar algún concierto, o para darlo.&lt;br /&gt;Friedemann, Juan Christian, Dorotea, Bernardo, Juana, Lieschen, Godofredo y los otros, crecieron y los hicieron abuelos. Entonces Juan le dijo a Magdalena: “cuando joven tus cabellos brillaron como el sol, ahora, brillan como la luna”.&lt;br /&gt;Bach sufre un derrame cerebral y queda ciego.&lt;br /&gt;En su lecho de enfermo, le dice a Friedemann: -¡ Tengo música en la cabeza! Le pide que escriba para la gloria de Dios. El milagro sucede. Dios retorna su vista y entonces compone su último coral. Murió en julio de 1750. Magdalena lloraba sin remedio.&lt;br /&gt;Se reparten la herencia. Salen por la puerta de la casa, clavicordios, pianofortes, flautas y violas de gamba, libros y manuscritos. ¡Magdalena lo pierde casi todo, hasta la tabaquera de oro y ágata de Juan Sebastián!&lt;br /&gt;Transcurren siete largos años. Magdalena va a paso lento hacia la iglesia de Santo Tomás. Lleva con ella un cuadernillo verde. Y al cruzar el atrio de la majestuosa iglesia, le parece escuchar una música magnífica tocada por ángeles, y en medio de ellos, esta allí, sonriendo, con su blanca peluca, su traje impecable y sus zapatos de hebilla dorada, su flamante y adorado cantor de Leipzig.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-6613176259733641348?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/magdalena-y-el-cantor-de-leipzig.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wpttZjY8I/AAAAAAAAAD8/1j4r9aDL55s/s72-c/ft4m3nb2jk_00006.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-5489788904508174945</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:25.059-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuentos historicos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Empédocles de Agrigento</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>filosofos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayos literarios</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>biografia</category><title>EMPÉDOCLES</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wqENZjY9I/AAAAAAAAAEE/3U8rQG-iCks/s1600-h/empedocles.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wqENZjY9I/AAAAAAAAAEE/3U8rQG-iCks/s320/empedocles.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142031126354944978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/RzRcKwtAxzI/AAAAAAAAAAs/dA9R3Ci00sM/s1600-h/empedocles.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/RzRcKwtAxzI/AAAAAAAAAAs/dA9R3Ci00sM/s320/empedocles.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130827215423981362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un remolino inquieto que el viento Eólo envía,&lt;br /&gt;ágil a los pies de Pantea y eleva danzantes hojas,&lt;br /&gt;las atrae y envuelve, las sumerge y volatiza,&lt;br /&gt;Cenizas que recoge en los bordes del camino,&lt;br /&gt;se aleja jugueteando, atrapa el limonero&lt;br /&gt;y  llega a la campiña de huertos y laureles,&lt;br /&gt;se enreda entre los riscos donde balan las cabras&lt;br /&gt;que Pantea sigilosa, ordeña con premura,&lt;br /&gt;para las ofrendas lácteas del templo de Atenea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plena yace el ánfora de salpiqueante espuma,&lt;br /&gt;recorre los senderos, la calle del  Cerámico,&lt;br /&gt;estatuas que enmudecen sus ignorados pasos,&lt;br /&gt;descansa en las columnas de veteado mármol,&lt;br /&gt;retira de su frente tres lágrimas salinas,&lt;br /&gt;respira el aire puro que llega del celeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol, ígneo ojo que vigila los destinos,lanza candentes rayos&lt;br /&gt;y atravesando el orbe,zigzaguea en los ríos que corren presurosos,&lt;br /&gt;entibia el torbellino,&lt;br /&gt;y decora las nubes con encajes dorados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blanquecino vaho que brota de la tierra&lt;br /&gt;y Pantea se resguarda del trueno que la espanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá en espesos bosques, teurgos que dialogan&lt;br /&gt;en elevados versos que ella no comprende:&lt;br /&gt;Hablan del esfero y de las emanaciones,&lt;br /&gt;que brotan como rayos, los poros de las cosas,&lt;br /&gt;en la piedra imantada y en la antorcha que brilla&lt;br /&gt;en imprecisas losas de la gruta de Ares.&lt;br /&gt;Los sabios no la advierten, se oculta entre las rocas,&lt;br /&gt;mientras un hombre altivo de blanca y tosca barba,&lt;br /&gt;inconsútil la túnica, lleva en su hombro amplio,&lt;br /&gt;el rubicundo manto,&lt;br /&gt;tiemblan entre sus sienes los brazos de los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el divino Empédocles, el de enigmáticas frases.&lt;br /&gt;Enseña las raíces, dos o cuatro, cuatro o seis,&lt;br /&gt;Inengendrados dioses con sempiternas leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sabio que medita ignora paroxismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació la luz divina, en la villa de Agrigento,&lt;br /&gt;en la espléndida estancia de Metón, el hipófilo,&lt;br /&gt;los más finos corceles de domeñado paso,&lt;br /&gt;bajo su peso leve, en galopante vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuela de Pitágoras,en donde el fiel Teleuges, leía el manuscrito:&lt;br /&gt;“Así dice el maestro”:“No intentes el exceso de las cosas sensibles”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consejero de dioses y de cegados hombres que viven sin pensar en su  último sino!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pantea ha quedado presa,de aquel eco imponente de su voz.&lt;br /&gt;Pupila dura azul, que al hado paraliza&lt;br /&gt;y vierten en sus pies, dos consistencias pétreas.&lt;br /&gt;Aquella aldeana grácil, de largos y áureos rizos,&lt;br /&gt;no sabe si delira,  en el jardín florido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pantanos de Seleno,¿Ha cambiado tu rumbo las manos del artífice?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zeus, Hera, Aidoneo, Nestis, la de ojos glaucos,&lt;br /&gt;rendíos sin tardanza ante la reina Cipris,&lt;br /&gt;camina la invencible, por la fuente de Heracles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surge del Caos Uno, y de lo Uno, Dos,&lt;br /&gt;las coloidales fuerzas del universo vasto,se mezclan y separan&lt;br /&gt;y nada se le escapa,&lt;br /&gt;centrípeto y centrifugo,&lt;br /&gt;que aleja y regocija y funde los contrarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que ha sido, esta siendo y será.&lt;br /&gt;Aquello que escindido genera la batalla,&lt;br /&gt;será un lejano día por el amor zaherido.&lt;br /&gt;Y los que veis ahora, entre armónicos talamos,&lt;br /&gt;separados irán, hacia el hades profundo,&lt;br /&gt;tangente que separa, el alma y el sentido,&lt;br /&gt;la idea y la materia, el amor y el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Veis generaciones ir una tras otra?&lt;br /&gt;Llegan unas apenas, pronto acaban las otras&lt;br /&gt;y Cronos invencible, devorando a sus hijos,&lt;br /&gt;con la excusa perfecta, del que a sí se sustenta.&lt;br /&gt;¡Mísera necesidad, pide un alto precio:&lt;br /&gt;Con vida premia, con  muerte cobra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entanto Zeus, Señor de los Señores,&lt;br /&gt;realiza su designio. La voluntad se cumple.&lt;br /&gt;¿Destino o remolino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maestro entonces, pronuncia a sus discípulos:&lt;br /&gt;Soy Dios. Hermano de Apolo y de Heracles, el de mirar profundo.&lt;br /&gt;Soy el hijo de Gea en la vastedad del orbe,&lt;br /&gt;y de Afrodita Ninfae, la de sagrados pasos.&lt;br /&gt;¡Que Ío se enternezca y florezca el jacinto!&lt;br /&gt;Que a las almas odiadas, la amistad las reúna.&lt;br /&gt;A semejantes, placer, a contrarios, dolor.&lt;br /&gt;“Rivales”.&lt;br /&gt;Que las cosas diversas han de formar la mezcla,&lt;br /&gt;se vuelven semejantes por obra de Afrodita.&lt;br /&gt;Entre Afrodita y Ares escogen su destino,&lt;br /&gt;mas el hombre conserva la caja de Pandora,&lt;br /&gt;donde salen y entran los males de este mundo.&lt;br /&gt;¡Que cada uno escoja lo que anhela!&lt;br /&gt;¡Que cada uno cargue con sus culpas!&lt;br /&gt;¡Al guerrero, hierro, a la musa, olas!&lt;br /&gt;¿Deja la madre al vástago que se muera de frío?&lt;br /&gt;¿Deja la parca al héroe en la orilla del río?&lt;br /&gt;Y no hallaréis placeres en el reino del hades?&lt;br /&gt;Yo ya he sido un muchacho, una muchacha, un arbusto,&lt;br /&gt;un pájaro y un mudo cetáceo en el mar.&lt;br /&gt;Por el omphalos se nace, por el omphalos se muere.&lt;br /&gt;Por la fosa de Afrodita vives, a la fosa de Gea vas.&lt;br /&gt;Una es la risa, otra es el llanto.&lt;br /&gt;¿Cambiareis plañideras por nodrizas?&lt;br /&gt;¡Cada hombre lleva al cinto su mortaja!&lt;br /&gt;¡No hay quien nos libre de ese sino mágico!&lt;br /&gt;¡Amar y perecer.&lt;br /&gt;¡Que busque el hombre la colmena de sus mieles!&lt;br /&gt;¡Que escarbe en su pecho profundo&lt;br /&gt;la ambrosía que lo torna en dios!&lt;br /&gt;Pero aliente en sí mismo un corazón valiente,&lt;br /&gt;es  arduo el camino y no esta exento de la furia de  kere&lt;br /&gt;que pone  siempre a prueba su yelmo y su coraza!&lt;br /&gt;Hombre y fémula ignoran la fuerza que los une.&lt;br /&gt;¡Ambos llevan las huellas del agua en la clepsidra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He llegado a la tierra y en la caverna cubierta,&lt;br /&gt;cuna de mi triste misión,&lt;br /&gt;me encuentro con Eris, Geras y Apaté,&lt;br /&gt;que siembran la discordia entre los hombres:&lt;br /&gt;lo que nace y fenece, la virtud y la mácula,&lt;br /&gt;movimiento y reposo, silencio y voz,&lt;br /&gt;lo cierto y lo falso, la belleza y lo monstruoso,&lt;br /&gt;lo rápido y lo lento.&lt;br /&gt;Amado por los hombres que buscan a sus penas un alivio,&lt;br /&gt;buscan a Empédocles, el divino augur,&lt;br /&gt;e ilumino el camino de sus valles de sombras.&lt;br /&gt;Soy un león herido que busca un poco de sombra&lt;br /&gt;y de un río raudo donde apagar su sed.&lt;br /&gt;Añoro ser el ave que regresa a su nido.&lt;br /&gt;Sol, agua y ayuno a este cuerpo que impide mi retorno.&lt;br /&gt;Estoy viejo y cansado y los dioses no acatan,&lt;br /&gt;de otros dioses designios.&lt;br /&gt;¿Qué esperáis Pausanias, Acrón, discípulos?&lt;br /&gt;¡Vivid mientras podéis,&lt;br /&gt;que en el borde del Etna he de fraguar mi alma&lt;br /&gt;para sanar mis penas!&lt;br /&gt;¡Ha llegado la hora del ocaso de un dios!&lt;br /&gt;Pronto Selene nos mostrará su rostro&lt;br /&gt;y los vientos arrecian en los lontanos riscos.&lt;br /&gt;Subid conmigo hasta el monte,&lt;br /&gt;donde seréis testigos de mi sacro encuentro.”&lt;br /&gt;Pantea ha sentido las palabras graves&lt;br /&gt;y firme eleva el cántaro,&lt;br /&gt;quisiera ella huir entre mandrágoras,&lt;br /&gt;mas detiene el paso.&lt;br /&gt;La musa es veste silente y lleva el fuego de Hera,&lt;br /&gt;recoge el manto y va tras los vivientes.&lt;br /&gt;Es flor, saeta,&lt;br /&gt;ligera pasa entre los altos árboles.&lt;br /&gt;Plena la luna se tiñe de arreboles,&lt;br /&gt;Pausanias besa los hombros del maestro.&lt;br /&gt;La noche a Erebo profiere sus conjuros,&lt;br /&gt;el trueno espanta y el orbe se ilumina.&lt;br /&gt;Un esfero desciende, fuegos de antorchas,&lt;br /&gt;el carro de los dioses, a Empédocles envuelve&lt;br /&gt;quien  sube a  las alturas.&lt;br /&gt;Una sandalia alada cae en raudo vuelo&lt;br /&gt;hasta el sagrado cántaro y le rompe&lt;br /&gt;Y corre un blanco río&lt;br /&gt;a los pies de Pantea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-5489788904508174945?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/empdocles.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wqENZjY9I/AAAAAAAAAEE/3U8rQG-iCks/s72-c/empedocles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-4301313005502752474</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-08T22:22:46.353-08:00</atom:updated><title>BAJO EL SOL DE LA MEDIA LUNA</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.arqueologos.org/IMG/rubon37.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.arqueologos.org/IMG/rubon37.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En medio de dos ríos, el Tigris y el Eufrates, nacía el hombre y era arrullado, en la cuna de la civilización. Allí se conocieron nuestros primeros padres, cubiertos con el traje de la inocencia, descubrieron la palabra, ese vínculo que da forma a la cultura, dieron nombre a todas las cosas, al sol, la luna, los árboles y las bestias.&lt;br /&gt;En ese lugar, se quedaron, no necesitaban ir a las estepas del norte o errar por los desiertos del sur porque en los lares que van desde Uruk a Kanesh, todo lo tenían, ganados, peces y colectaban sus propias frutas al comprender el tesoro que encierra una mano con semillas.&lt;br /&gt;En aquella media luna, plena con cultivos de cebada, trigo, algarrobos, permanecían, enigmáticos, sutiles y extraños, los árboles de la ciencia y el de la vida&lt;br /&gt;Adán supo de las fatigas que da el trabajo y ella, profundizaba el misterio de la maternidad, cardando lana, tejiendo por las tardes y asando sobre las brazas la liebre salvaje que cayó incauta en los lazos del cazador.&lt;br /&gt;Ampliaron su lenguaje con las palabras que emitían los peregrinos que llegaban en caravana por las rutas de Mari.&lt;br /&gt;Aprendieron nuevos oficios y los perfeccionaron. Pulieron callejuelas que van hasta los templos con arcos y columnas. Las casas en ladrillos de barro amarillento desglosan en niveles de patios, terraplenes con muros en relieve con escenas de dioses, toros alados, princesas que van hasta el mismísimo averno para arrebatarle al monstruo, el sagrado tambor.&lt;br /&gt;Y en los templos, estatuas gigantescas en bronce, plata y oro con escamas de concha y ojos como jaspes.&lt;br /&gt;En las bibliotecas un extraño legado de signos cuneiformes que contienen cuentas, impuestos y escrituras. En tablillas de arcilla el escriba Dudú pronunciaba las sílabas al tiempo que tallaba las cuñas en distinta dirección.&lt;br /&gt;Escribieron el mito de la Creación del mundo. Imaginaron ángeles cósmicos que se enamoraban de las hijas de los hombres. Fue cuando surgió el primer verso, la oda heroica, la invocación al dios, el cuento, la canción.&lt;br /&gt;Negociaban las tierras por lotes de ganado, joyas, esclavos y oro. Pagaban con minas, talentos y dracmas. Firmaron documentos. Inventaron el sello.&lt;br /&gt;Contaron pacientemente los días de los años, mañana, tarde, noche, del levante al poniente, otoño e invierno. Dividieron la hora, el minuto, el segundo.&lt;br /&gt;No sumaron tan sólo, mas multiplicaron, predijeron eclipses y vieron en las estrellas los signos zodiacales, distinguiendo planetas, soles, equinoccios. Dibujaron un círculo y lo vieron perfecto. Tan perfecto como los ojos de un babilonio que construye un zigurat bajo el dorado sol.&lt;br /&gt;Medas, hititas, kasitas invaden a Súmer. Llegaron los acadios con Sargón el temible, las reformas de Urukagina, el código de Hamurabi, la construcción de carros bélicos que volaban presurosos por el galope de un caballo hitita. Asirios que dominan desde Armenia a Nínive. Sirios bajo el cetro de Nabucodonosor desfilan en carruajes suntuosos ante el rey. Mezcla de razas. Confusión de lenguas. El árbol de la ciencia sigue dando sus frutos.&lt;br /&gt;En Ur, un hombre, cansado de los templos de Ishtar, de Enlil o de Marduk tiene el don de la fe en un solo Dios que le habla en la zarza, le envía mensajeros angélicos y le hace dos promesas: De su mortal estirpe ha de nacer un profeta que guiara su pueblo, el hebreo, palabra que recuerda su origen y que significa “más allá del Eufrates”. La segunda, la de hacerlo patriarca de un pueblo tan numeroso como las arenas en el mar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-4301313005502752474?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/bajo-el-sol-de-la-media-luna.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-1118813909992340127</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 06:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:25.221-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Rey Sol</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Luis XIV</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuentos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayos literarios</category><title>BESOS DE ÁNGEL PARA EL REY SOL</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wrqdZjY-I/AAAAAAAAAEM/njTXUzcaXMY/s1600-h/luis+XIV.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wrqdZjY-I/AAAAAAAAAEM/njTXUzcaXMY/s320/luis+XIV.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142032882996569058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tiene la textura crocante y es tersa como un mazapán. ¿ Cómo habéis hecho esta delicia? –preguntó el Maestro de cocina de la corte a su ayudante, un muchacho hábil e ingenioso que tenía a su cargo.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-CO"&gt;Y el joven le respondió:- No crea maestro que fue fácil hacerlo. Puso a prueba mi paciencia y la precaución porque su gracia es que se inflen en el horno para que queden huecas. He colocado un tanto de mantequilla a diluirse al calor de punto medio como me habéis enseñado, y luego le he  agregado de un solo golpe un poco de harina y de inmediato creyendo que la mantequilla se iba  a quemar, casi siempre sucede, comencé a revolverlo con una cuchara larga hasta que la masa pesada se desprendió de la olla, entonces se me ha ocurrido incorporarle unos cuatro huevos, uno por uno hasta que ha quedado  brillante y lisa. Las he puesto en una lata  como las que usamos para asar galletas y luego al horno. Las probé cuando salieron y al ver que estaban  huecas, les he  rellenado con crema de vainilla, pero pienso que se puede usar otros rellenos incluso con guisado de cangrejos. Estos que son dulces fueron sellados con un baño de caramelo dorado que luego se cristaliza. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El maestro de cocina asintió y tomando el postrecillo lo acomoda en una bandeja de plata y con mano enguantada inicia la marcha por los infinitos pasillos de palacio en los que cuelgan pesadas lámparas de cristal de roca. Amplias ventanas dejan entrever los jardines de Versalles. Las mesas de pie sostienen figuras en porcelana de un alambicado rococó. Llega hasta la fuente principal donde un ángel niño juega con Neptuno los cuales parecen divertirse como sátiros. Sube por las amplias escaleras vestidas con alfombras. De las altas paredes penden los cuadros de la familia, uno de la reina María Teresa con su nieto Felipe de Anjou. Mas allá “ El rapto de las sabinas”  de Riviere. Y al llegar a la habitación real toca tres veces la puerta, moviendo el aldabón. &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;En la habitación una pierna en el aire es cubierta por una fina media de seda. El contorno de sus piernas resalta con los zapatos de tacón alto que llevan un decorado en la punta. Una falda corta cubre tímidamente sus encantos mientras que el paño y el terciopelo hacen contraste con la palidez de su rostro. El maquillista aplica polvo de arroz. Peina sus cejas, luego humedece sus labios y les pone algo de carmín. Una cascada de bucles cae por su espalda. Le acomodan la peluca. Se levanta. Se mira ante el espejo.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- El estado soy yo.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Y le lanza un beso coqueto a su imagen, la reina luna.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El maestro de cocina entra con los ojos bajos y hace la reverencia.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- Un bocadillo, mi rey? Le ofrece el postre.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- Qué es?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- Besos de ángel, Majestad. Los ha ingeniado mi ayudante.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;-¿ Besos de ángel?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- Si, mi señor.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Un aire de desconfianza  tiene el rey sol, pero tomando la confitura entre sus manos la acerca a su boca, muerde con cuidado y cuando su mandíbula se ha movido varias veces, se detiene con los ojos desorbitados, la cara roja y la boca repleta, traga grueso, limpia las comisuras de los labios con la punta de un pañuelo y mirándolo fijamente al tiempo que seca algunas gotas de sudor de su blanca frente,  le dice:&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;- Está buenisima.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="line-height: 200%; font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 200%;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;h1 style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-1118813909992340127?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/besos-de-ngel-para-el-rey-sol_08.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wrqdZjY-I/AAAAAAAAAEM/njTXUzcaXMY/s72-c/luis+XIV.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-6428981196956787952</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 05:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:25.286-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuento historico</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>campo de trigo</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Vincent Van Gogh</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ensayos literarios</category><title>VERDE EN CAMPO DE TRIGO</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wt6NZjZAI/AAAAAAAAAEc/2jYoIGSd-8Y/s1600-h/vangogh-14.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wt6NZjZAI/AAAAAAAAAEc/2jYoIGSd-8Y/s320/vangogh-14.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142035352602764290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha puesto sobre su vieja paleta de pino, el verde boñiga, el vermeillion, el amarillo cadmio y el púrpura junto al azul ultramar. Vierte cuidadosamente en proporciones suficientes para dar un buen empaste. El tubo de verde cardenillo que comenzó ayer, hoy se ha terminado. Deja caer el aceite de linaza en el centro, lo mezcla con trementina y al hacerlo, ese fascinante aroma que embriaga. Agita con vigor el pincel y realiza la mejor fusión de colores, como sólo saben hacerlo los expertos, hasta que floten aquellas burbujas brillantes que le dicen que ya está listo. Recoge un poco de ese ocre sonrosado para llevarlo hasta la pradera donde unos cuantos segadores de espigas caminan de regreso a sus casas. !Cuántas jornadas para llevarle un pan a los hijos! Luego se empeña en convertir los techos lejanos en escarlata festivo... Sus pinceladas son firmes, teje unas con otras como si se abriesen caminos. Ahora toma algo de amarillo limón y se deleita en lejanas florecitas. Y el sol empalaga los sentidos. De graciosa manera se desliza sobre las azucenas. Y la aldeana que las recoge es la misma que corta la mies en las campiñas. Eclosión de oro hay en el río. Un luminoso anaranjado besa las montañas por un lado y de verde oliva los trigales que al viento, no dejan de brillar y de elevar ondulantes sus cuerpos, hasta el sol. Hoy está de buen humor. Ha pasado silbándole a los pájaros. Pude verlo desde mi ventana cuando cortó algunas lilas que querrá pintar. Le gusta tomar el viejo camino que lleva a la iglesia. A veces detiene sus pasos, como si tratara de recordar algo, luego sigue caminando y haciendo crujir las hojas secas bajo los pies. Sé tantas cosas de él. Sé, por ejemplo, que anoche fue a la plaza del Forum y llegó ebrio. Yo quise ayudarlo cuando pasó muy cerca, dando tumbos. Pero no me veía o tal vez no me reconoció. Esta mañana, templó varios lienzos y les puso laca para secarlos al sol. Luego tomó agua de toronjil para estar tranquilo. Encendió su pipa y leía a Shakespeare. Estaba concentrado cuando de pronto levantó los ojos y me miró. Yo nerviosa, trate de ocultarme con la cortina. ¿Qué pasaría si supiera que lo observo? ¿...que aún en la noche cuando dibuja al carboncillo, me acerco a la ventana y a través del cristal me quedo allí, mirándolo? Reiría de mi, sin duda. Pero él ríe tan poco. Sólo lo he visto reír la vez que un pariente suyo vino a verle.&lt;br /&gt;- Vincent... le dijo con los brazos abiertos.&lt;br /&gt;Y al verlo soltó una carcajada de puro contento. Ojalá riera siempre. Pero no es así. Lo he visto llorar y ponerse muy triste. Se siente muy solo. Me gustaría acompañarlo en las caminatas nocturnas que hace para mirar las estrellas. Llega con la escarcha en las pestañas y antes de que amanezca. De inmediato, se quita el gabán, el sombrero gris y casi como movilizado por una extraña fuerza interior, comienza a pintar unas montañas turquesa bajo un cielo con plenitud de estrellas. Las nubes son pañuelos que danzan a la luna que brilla sobre la ciudad. El sol quiere irse a bailar. Está ebrio de luz. Y ellas se preparan peinando sus cabellos. Y aquellos negros cipreses, son soldados mansos, sólo falta que marchen cuando suene la diana. Le ha puesto sus botas. Toma otro lienzo, realiza el bosquejo. Los cuervos se han posado sobre los brazos del espantapájaros y como si se burlasen de él, le chillan bajo el sombrero y luego vuelan hacia el almendro en flor. Que pasa? ¿Se ha dado cuenta? ¿Ya sabe que lo espío? Me está mirando. Me sonríe. ¿Qué pensará? Ya sé. ¿“Allí esta otra vez la niña, con su cinta roja y sus ojos temerosos”? Ya no me escondo. Lo espero siempre sentada en esta silla de mimbre con mi vestidito de musmé, azul cobalto con lunitas rojas. Luego se acerca silenciosamente. Me detalla de arriba abajo, limpia el polvo de la parte superior del marco. Regresa con su paleta y un fino pincel y pone algo de brillo en mis labios.&lt;br /&gt;- Mire.. he cortado esta azucena. Es  para usted.&lt;br /&gt;Pero él parece no escucharme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-6428981196956787952?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/verde-en-campo-de-trigo.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R1wt6NZjZAI/AAAAAAAAAEc/2jYoIGSd-8Y/s72-c/vangogh-14.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-1942665176387213620</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 05:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:25.441-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuento historico</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Anaxágoras</category><title>ANAXAGORAS, EL HOMBRE DE LAS ESTRELLAS</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W4bHFQqoI/AAAAAAAAAEs/8rUuxl3FRgc/s1600-h/anaxagoras+2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W4bHFQqoI/AAAAAAAAAEs/8rUuxl3FRgc/s320/anaxagoras+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144720925237750402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche de invierno, el cuadrante de Júpiter sobre leo dejaba caer su luz cósmica sobre Clazómenas, la aldea comercial y cuna de artesanos y alfareros que vio nacer al hombre que llamarían luego el padre de la fantaciencia. Corría entonces el año 500 a.C. y se preparaban a celebrar la Olimpíada 70.&lt;br /&gt;Hegesíbulo, su padre, llevaba en la sangre la hidalguía y la fortuna propia de todo distinguido terrateniente y éste al notar la inteligencia sin par de Anaxágoras, descargó la educación de su hijo en las manos de Anáxímedes quien lo orienta en las matemáticas, la geometría pitagórica y le inculca la práctica del método de observación.&lt;br /&gt;Estando en edad de merecer, tampoco escapó a los lazos del amor y como sucede en todo ritual talámico, Anaxágoras también cruzó el portón de su casa con una clazomenia en brazos para formar una familia, la cual algunos años después abandona por amor a la filosofía. No quería sentirse atado a los hijos y mucho menos a sus bienes y un buen día decide entregar su fortuna a sus parientes y trasladarse a la majestuosa Atenas. Estando allí tiene acceso a deliciosos discursos sobre la vida, el pensamiento y el arte de filosofar.&lt;br /&gt;Cierta noche sueña con una esfera de fuego que cae del cielo muy cerca del río Egos, tal vez impresionado por una lluvia de meteoritos que para esos días estaba sucediendo. El hecho más que una predicción fue una premonición y el fenómeno celeste se llevó a cabo 65 días después durante la olimpíada 78 en un lugar de Tracia junto al rumoroso Egospotamus.&lt;br /&gt;En el 480 y a los veinte años el oblicuo Anaxágoras ya era un diestro educador que tenía a su cargo a Pericles, ese astro naciente que proyecta su luz sobre la civilización clásica griega. El siglo de Pericles fue el siglo de Sócrates, Sófocles y por supuesto de Anaxágoras. Pericles aprendió de Anaxágoras la oratoria, la honestidad, su sentido estético, la actitud pacifista del estratega, su amor por las letras, la música y el arte escultórico. Años después y en prueba de su profundo agradecimiento habría de salvar a su maestro de una muerte deshonrosa.&lt;br /&gt;Solo veía por él su criado Evángelo quien estaba encargado de su alimentación y de mantener la casa en orden. El maestro estaba demasiado ocupado en la búsqueda de la razón de las cosas, en el estudio aplicado de las leyes de la naturaleza y especialmente en la observación metódica de las estrellas a las que llamaba, en medio de un delirio poético: “enormes piedras incandescentes”.&lt;br /&gt;Y es que no podemos negar que algunas de sus expresiones tienen un involuntario estilo poético. Miremos algunos ejemplos: “Digo que el sol es... más grande que el Peloponeso”. “La luna es una región plana de la cual parece haberse caído el león de Nemea”. ‘El sol presta a la luna su brillo”. “Llamamos iris al brillo del sol en las nubes” u otra llena de ternura además de ingenua y que es citada por Aristóteles: ‘Anaxágoras dice que las plantas son animales y sienten alegría y tristeza y da como argumento el cambio del follaje.”&lt;br /&gt;No estuvo exento de los impíos que a menudo hacían mofa llamándolo “Charlatán de lo que está en las alturas”, metereoloscoi -le decían. Pero es natural que los alcances del primer hombre que se auto-llamó “ciudadano del universo”, no lograra ser comprendido por el común de las gentes. No fueron pocas las veces en que alguno se le acercara para echarle en cara su despreocupación por la política y su marcado desdén por los asuntos de su patria. A lo que Anaxágoras con una profunda convicción y dirigiendo su índice a la bóveda celeste aseguraba: “Siempre me ocupo de las cosas de mi patria”.&lt;br /&gt;Debió retomar la concepción de Anaxímedes sobre el aire para dar un paso más en el estudio de la física, la astronomía y también de la astrología porque en la antigua Grecia era pan diario el reconocer a los dioses en aquellas lejanas y enigmáticas agrupaciones de estrellas, llamadas constelaciones. Podía amanecerse contemplando, estación tras estación, cómo giraban hacia el mismo lado como en una pantalla negra y dibujaba mapas, eclipses, realizaba cálculos y encontraba respuestas al verdadero movimiento de las estrellas, y por supuesto, al origen del universo.&lt;br /&gt;Platón admiraba a Anaxágoras y le gustaba citar esta enigmática frase, ”Todas las cosas estaban juntas, panta chremata después, al llegar el intelecto, Nous las ordenó cósmicamente”. Pero, llegar a un elemento que unifique todas las cosas y comprender que existe una fuerza generadora que clasifique e imprima las características particulares de cada especie, sea animal o vegetal, aquello que mueve y mantiene esa máquina universal cósmica a la que todos pertenecemos, debió ser producto de un minucioso análisis deductivo. El éter, el aire, el agua, el fuego y la tierra eran cinco elementos, stoicheia y no cuatro. Reconocer en todas las cosas, la esencia de la vida, de la mente, del espíritu, el Nous de Anaxágoras era un logro maravilloso más cercano a las especulaciones teológicas que científicas. Pero él ya estaba acostumbrado a encontrar en la naturaleza física y humana la paradoja constante y ejercitó su talento en un tratado que denominó “Correas” y que recogía una serie de casos de imposible solución.&lt;br /&gt;Consciente de la importancia de dejar a la humanidad el fruto de sus meditaciones se aplicó a la escritura de un segundo libro en perfecto jónico-ático al que le puso un rótulo, el cual siguió siendo usado, aunque en nuestra época le llamamos título. Y en el diagraphes tuvo el ingenio de anexar los primeros dibujos explicativos a modo de ejemplos sobre geometría y astronomía que enrotuló “Sobre la Naturaleza”, porque para Anaxágoras, naturaleza significaba ”todo” y era el compendio de sus detalladas observaciones.&lt;br /&gt;Concentra su atención en las homeomerías. Anaxágoras plantea que en cada homeomería están contenidas todas las cosas, y éstas son inengendradas e indestructibles como cuando en la semilla está el árbol, en una fruta las semillas, el todo en el átomo y los átomos en todo y que éstas homoiomereiai son infinitas veces infinitas.&lt;br /&gt;Pero Anaxágoras también fue acusado por irreligiosidad, es decir por ateo. Y todo era por causa de su “Nous”. Al respecto Aecio nos confirma: “Anaxágoras dice que el Dios es un intelecto creador del mundo”. El hablar del Intelecto fue motivo para que hubiera acusación de herejía. No era hombre que le hiciera culto a las estatuas del Olimpo, pero el Nous respondía todas sus inquietudes y merecía todas sus reverencias.&lt;br /&gt;Solía reunirse en las fiestas de Dionisos con Sócrates Sófocles y Demócrito. Y al son de las liras y panderos argumentaban cada uno sus criterios. Anaxágoras decía: ‘Esta dada la situación en que existen muchas cosas y variadas y semillas de cada una con múltiples aspectos, colores y aromas y se encuentran hombres que cuentan con alma y estos hombres tienen ciudades pobladas y cultivan el campo y hay también para ellos otros soles, otras lunas, otros astros como entre nosotros. Seres de otros mundos están dentro de las posibilidades de los cuerdos y no dentro de las certezas de los insensatos”.&lt;br /&gt;Y luego de decir esto, Anaxágoras caminaba hacia un alto roble de bellotas doradas, recoge los pliegues de su veste y deja caer un largo y tibio chorro cristalino, que canta en su caída humedeciendo la aridez de las raíces, para luego alejarse pensativo e imperturbable, bajo la luz de las estrellas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-1942665176387213620?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/anaxagoras-el-hombre-de-las-estrellas.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W4bHFQqoI/AAAAAAAAAEs/8rUuxl3FRgc/s72-c/anaxagoras+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-6840102419005920378</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 05:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:25.627-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cuento historico</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Beatriz</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Dante</category><title>EL VIAJE DE BEATRIZ PORTINARI</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W5KnFQqpI/AAAAAAAAAE0/AwqWnSEKPvM/s1600-h/462px-Beata_Beatrix.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W5KnFQqpI/AAAAAAAAAE0/AwqWnSEKPvM/s320/462px-Beata_Beatrix.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144721741281536658" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Me encontraba inmersa en mis lamentaciones aquel infausto día en que fui separada de mi Amado, habiendo recorrido la mitad de mi vida y muy cerca de aquel camino que lleva al desconsuelo y a punto de decir ya no hay esperanza alguna, cuando me dejé adormecer por el aroma de los heliotropos y presa de un profundo sopor, sentí un vacío al caer en un pozo sin fondo y dejándome llevar por aquel remolino, pronto me hallé en un lugar muy extraño parecido a una ciudad subterránea iluminada por intensas luces de color rojo bermejo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y así como el agua que se va por el sifón busca un camino más profundo debí emprender la marcha solitaria para recorrer por mi propio pie aquel absurdo trecho que se mostraba ante mis ojos. Y he aquí que sorprendida pude comprender los truculentos destinos de las almas y aún del mío propio.&lt;br /&gt;Torturante y misterioso fue aquello que vi que aún me erizo al recordarlo. Debí cruzar un sombrío portón que crujía dolorosamente para llegar a la fortaleza que custodiaba la Ciudad de Fuego y que de no haber sido por la gracia que me había otorgado Aquel que todo lo puede y sabe, dudo mucho que hubiese salido de allí con vida para contarlo.&lt;br /&gt;No se escandalice el lector, al creer que la mente puede liberarse por sí sola con tan solo quererlo, porque ví en aquel lugar no sólo almas muy potentes sino a las más simples, algunas presas de angustiosos dolores y otras, disfrutando al lado de Lázaro y bebiendo del dulce manantial que alegra los espíritus eternamente.&lt;br /&gt;Mi deber era uno y nada podía apartarme de mi objetivo y me encaminé presurosa en la búsqueda del que bien me había mirado, el cual me hacía brotar profusas lágrimas cuando recordaba lo separada que de Él me hallaba.&lt;br /&gt;No sé de donde saqué tanta fuerza en mí y hasta creo que el amor que todo lo ilumina era el que me guiaba. Guardaba en lo mas profundo de mi ser, las promesas del libro Santo que solía leerme mi madre por las noches. ¡Ah madre santa y dulce que aún me tienes en cuenta en tus rezos devotos y fueron el faro que me ayudó a salir de ese lugar tan espantoso.&lt;br /&gt;Vi entonces una fortaleza húmeda y babosa como las algas que se forman en las aguas estancadas y pude entender que así mismo se vuelven las almas en su oscurecida razón, aquellas que atormentadas aún por lobos, sanguijuelas, panteras y plagas parecen no advertir con claridad el estado en que se encuentran y prosiguen su ruta de aflicción engañadas como están por su propio espejismo de gloria vana.&lt;br /&gt;Un espanto de informe figura parecía vigilar el fangoso laberinto que contiene los estados que orientan a la muerte segunda y con adusta mirada me detallaba de arriba a abajo y receloso por mi traje de lino samario me instigaba cual diciendo viene ésta a despertar a los durmientes con palabras audaces. Pero yo, decidida como estaba seguí avanzando. Debía hallar a mi amado que con tanto esfuerzo ganó mi corazón.&lt;br /&gt;Llegué hasta un río que atraviesa un cementerio donde el lodo y la bruma hacían difícil el acceso y con qué tristeza me vi entre huesos, cráneos y esqueletos que pertenecieron a aquellos incrédulos que fueron advertidos de abrazar la fe para que no fuesen hallados desnudos sin sus carnes al cumplirse la ley y quedasen irresurrectos. Aquella masa putrefacta de vísceras y órganos yacía en una cumbre corrompida y devorada por enormes gusanos que no podían acatar ni orden ni distinción. Y los íncubos lloraban de espanto al ver que una poderosa luz mas radiante que mil soles ponía en evidencia su opaca terquedad y su insensatez.&lt;br /&gt;No fue fácil para mí, pobre mujer, atravesar los despeñaderos tan riesgosos y aplacar el vértigo de esos precipicios en cuyo fondo yacía una oscuridad intensa, ni mucho menos afrontar los horrendos peligros de enormes tarántulas y negros escorpiones que querían atacarme. Pero más repugnante parecíame el ver que éstos entraban y salían por los orificios del cuerpo de aquellos que en vida disfrutaron golosamente de las torturas que imponían a los primeros que si abrazaron la ley divina y que mutilados, destrozados y devorados por los leones sufrieron la muerte ignominiosa ante los ojos de los hombres, pero valiosa para el Dueño de todas las albricias quien infundia en ellos el sacro amor y no dudaron en loar los salmos en la penosa muerte.&lt;br /&gt;No he de decir a quien vi, busque el lector la fuente, porque se me impide decir sus nombres ya que tan solo juzga El que creó la Ley.&lt;br /&gt;Seguía entonces entre los furiosos y violentos mi audaz camino y era tan insoportable el ensordecedor coro de llantos y de ayes que creí enloquecer.&lt;br /&gt;Y aquellos que en vida masacraron no-uno sino cientos en variadas formas de tortura eran atormentados en aquel lugar por la sevicia de miles de demonios que les propinaban los mismos suplicios una y otra vez sin tener respiro ni descanso y más sufrían al ver que las almas que ellos atacaron gozaban de la dicha y la salud perfectas.&lt;br /&gt;Lamentable era el escuchar como truenos las muchas explosiones de bombas que estallaban en sus pechos e irradiaban tan poderoso calor que los pulverizaba en el acto, no sin antes padecer la desintegración de todas sus células y el verse estampillados en los negros muros.&lt;br /&gt;Otros yacían hacinados entre sus congéneres de maldad en horrendos campos de concentración padeciendo hambre, sed y frío y eran conducidos a los hornillos de gases letales, viéndose los unos a los otros los desorbitados ojos que imploraban un segundo de piedad.&lt;br /&gt;Un poco más alejados se hallaban los que aún sabiendo el mandato, asesinaron inmutables a amigos y enemigos, ciegos por las pasiones oscuras y que aunque aludieron venganzas éticas no pudieron ser disculpados, pues la justa conciencia dio aviso en oportuno instante la inconveniencia de sus actos.&lt;br /&gt;Llore conmigo el lector pues numerosos héroes y villanos que tuvieron odio mutuo yacían en un pozo conjunto, para su desgracia pegados a sus enemigos por los pechos sin poder separarse por más que lo intentaran y dábanse el uno al otro golpes furiosos, jalones, pisotones y mordiscos que no podían evitar sentir en sus propios cuerpos, y que tarde ya, les recordaba en cada golpe el por qué debían amar al enemigo como a sí mismos.&lt;br /&gt;Cansada me hallaba y me senté en una porosa roca, recordando con dulzura los divinos y enternecidos ojos de mi amado quien me alentaba a lo lejos a proseguir la marcha y justo al evocarle un maravilloso olor a rosas llego hasta mis sentidos en medio de tan pestilente y desgraciado lugar.&lt;br /&gt;Mire ante mi una cárcel deprimente donde se hallaban gentes de todo genero y condición. Apretujados se hallaban, sin poder sentarse, pues si llegaren a hacerlo los otros se sentaban sobre aquellos hasta ser licuados por el peso. Eran aquellos infelices, almas que en vida pasaron sobre otros y robaron sin pudor los jornales de los pobres, engañaron con trampas y dobleces para sacar partido a su conveniencia e hicieron sus fatuas fortunas en su mal proceder.&lt;br /&gt;Mas todos ellos, lánguidos y hambrientos imploraban a los demonios una porción de excrementos que ellos se disputaban pero que para su mísera decepción eran arrancados y devorados por negras bandadas de cornejas que en su furioso vuelo picoteaban los rostros de aquellos desgraciados.&lt;br /&gt;Seguí andando por el tortuoso camino lleno de cuevas y peñascos y a lo lejos una luz en medio de abismos y sombras.&lt;br /&gt;Una extraña colmena de nidos con hombres y mujeres apresados, inmóviles sintiendo un frío indecible y he un repiquetear de dientes, unido a la zozobra de hallarse culpado ante la autoridad. Y en el espacio el fuego eterno, oh indecible espanto, los atraía como imanes en un terrible sufrimiento. Así permanecían los llenos de orgullo, que depositaron su esperanza en los bienes terrenos y no acataron el amor divino o más grave aún, no quisieron percibirlo. Si lo hubieran sabido, habían aprovechado sus enormes fortunas sirviendo a los más necesitados.&lt;br /&gt;Bordeando la montaña del dolor, unas fogatas aisladas como en una destrucción en un campo de batalla y todo el ambiente humeante en un anochecer desolador, eran el presagio de esferas más oscuras y de desdichas sin límite.&lt;br /&gt;Entre las oscuras brumas hallábanse los incontinentes que hicieron de sus cuerpos nido de serpientes y de toda suerte de alimañas y eran atormentados por pústulas sangrantes y purulentas que no les dejaban apreciar la belleza de los rostros que habían tenido. Impúdicos que se dieron a las orgías y al sexo desmedido diciéndose vivamos y hagámoslo de esta forma y de esta otra que nadie nos ve ni nos reprende. Sólo ellos perciben los tálamos nauseabundos donde se metieron y dieron a luz escabrosos espantos que no descansan pidiéndoles a sus amos más de lo mismo.&lt;br /&gt;Y lloraban los pedófilos, los que a sus víctimas inocentes los hicieron cual ellos son, pero que lamentándose de su historia y condición tuvieron mas consuelo que aquellos a quienes culparon de su desgracia. Entre grises calabozos y encadenados por su propia carne gimen los afeminados mirando su estandarte en gracia desolada anhelando aún sus deseos fatuos. Sus sueños son pesadillas sanguinolentas de burlas y de oprobios. Ya no ríen ni pueden lucir sus febriles ademanes ni su sacra vanidad. No creáis que eximidos están los de sagrada toga porque inmovilizados están por los gélidos muros.&lt;br /&gt;No crea el lector que mejor suerte tuvieron los adúlteros que robaron al prójimo sus campos y miraron con codicia el buey de otro. Para ellos, imposibilitados como estaban por fuertes ramajes con púas sufren lo indecible al ver la dueña de su amor sufrir la misma pena y gritan al sentir en sus pechos, un amor furioso.&lt;br /&gt;Ah gente infeliz que un día dijéronse cuan felices somos.&lt;br /&gt;Llegué a un paraje más lúgubre donde nunca amanecía sobre los negros pinos.&lt;br /&gt;Un castillo de piedra era el refugio de los indolentes, aquellos que no conocieron la misericordia para con otros e hicieron presa de sí el egoísmo humano y la fría sangre. Desnudaron, ultrajaron, hirieron, mutilaron a aquellos que les suplicaban por amor de Dios que daño no les hiciesen. Pero ellos, no entendieron, más gozaron la perfidia de sus actos.&lt;br /&gt;Llegando al borde de un abismo sin fin, vi por último a todos aquellos que blasfemaron impíamente contra Aquel que todo lo ha creado y se precipitaban en eterno sufrir a un fuego más potente que mil soles y al abrasivo incendio caían aquellas almas con sus cuerpos sin remedio y sin que nada ni nadie pudiese socorrerlos y más pena sentían al escuchar la evidencia del juicio de Aquel que es el Verbo por siempre.&lt;br /&gt;Y en ese horno eterno también estaba preso el ángel caído que no pude ver por el calor que del infierno emanaba.&lt;br /&gt;Y he aquí que escuché una voz que me dijo: “Ven alma bienaventurada, sal de ese lugar, que aún falta que continúes tu viaje por otras partes menos tortuosas y luego prepara tu alma para nuestro encuentro”.&lt;br /&gt;Y diciendo esto, un agujero de luz me mostró con un agreste paraje y salí de allí, corriendo lo más que pude, confiando en quien me hablaba y llena de espanto por lo que había visto y dispuesta a no regresar a ese lugar de tortura eterna.&lt;br /&gt;Sólo agrego, lector mío, que al salir respire un aire muy puro, vi el sol como nacía por el oriente, escuchaba por fin el melodioso trinar de unos pajarillos que me llenaron de esperanza y que comparando me hicieron creer que todo había sido un sueño, pero no, había sido real, tan real como el saber que iría presto a encontrarme con el dueño de todas las estrellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-6840102419005920378?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/el-viaje-de-beatriz-portinari_08.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W5KnFQqpI/AAAAAAAAAE0/AwqWnSEKPvM/s72-c/462px-Beata_Beatrix.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-201972249910345806</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 05:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:26.015-08:00</atom:updated><title>EL VIAJE DE BEATRIZ PORTINARI (PURGATORIO)</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W6w3FQqrI/AAAAAAAAAFE/m44B4wyQFnA/s1600-h/paraiso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W6w3FQqrI/AAAAAAAAAFE/m44B4wyQFnA/s320/paraiso.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144723497923160754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R0moiUYoteI/AAAAAAAAADE/yZ64Wr9IWpQ/s1600-h/dant_beatrice.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R0moiUYoteI/AAAAAAAAADE/yZ64Wr9IWpQ/s320/dant_beatrice.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136822157533820386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Llegué a un pequeño puerto de difícil&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acceso y justo en el muelle cubierto de brumas, era esperada por un hombre muy alto y desgarbado, de mirada fría y altanera que me llevaría a un mejor destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;-¿Quién ha ido y vuelto para contarlo? –me dijo el adusto barquero que me llevaba sobre el Río del Olvido, mientras continuaba diligente su oficio de mover los remos sobre las espesas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;brumas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y que al desembarcarme&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;voló ligera cómo una flecha hacia el alejado puerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Había yo caminado un poco sobre una callejuela de lonjas de piedra y viéndome entre los muros de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ciudad del hielo, luego de cruzar el amplio portón de queja lastimera, cuando escuché unas sutiles voces&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que me hablaban:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;-¿Qué haces aquí, viva aún, para gozar con los cruentos males que nos afligen? - - ¿Quién os ha dejado llegar hasta los que esperan después de la muerte?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Un dejo de dolor tenía aquel ánima que me exhortaba a responderle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- No creáis almas, que me gozo de vuestro sufrimiento - les dije- ni he venido por cuenta mía sino por uno que es más alto que yo y me obliga por su amor a ir a su encuentro, así que no soy la que elige su destino pues él me guía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Aquellas almas entonces tomaron forma y con sus ojos entristecidos me dijeron:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Dichosa porque amas y has alcanzado el más valioso de los dones. !Cuánto no daríamos por un minuto de existencia para amar con toda el alma hasta la misma muerte! No estaríamos aquí inmersas en esta tristeza tan profunda que humano ser ha sentido jamás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Acerquéme curiosa por reconocerlas y al querer saber más sobre este lugar tan desolado les dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Pero decidme, por qué estáis tan tristes? ¿Qué penas se purgan en este lugar y cuál es vuestro destino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Una de aquellas almas avanzó un poco y dejando ver su nublada faz pude escucharla decir:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- El purgatorio es un sitio de tránsito; por este plano han pasado muchas almas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de hombres y mujeres&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que vivieron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la esperanza, aunque unas están todavía apresadas por sus propias acciones,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esperan a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser probadas y juzgadas y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;otras sufren lo indecible por no haberse perfeccionado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Aquí debemos purificarnos en el hielo y en el fuego. Cada una descubrimos con desencanto el error en que caímos y debemos pagar con rigor las ofensas a los otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Otra de las almas con un susurro de voz dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- No pueden darse cuenta por estar absortos en las riquezas de los sentidos y no perciben que la vida es una escuela perfecta y trascendente, que pone las dificultades para ser superadas, jamás sobre los limites de vuestra capacidad. Creéis que os forjáis un destino pero no pensáis que es vuestro único destino el que hacéis posible; las circunstancias, la familia, los hechos, talentos y fracasos son cuidadosamente escogidos para que la conciencia fluya y perciba realidades mas complejas. La mente cómo creen no esta sujeta sólo al cerebro, sino al espíritu. Y todas sin excepción así lo admitimos. Es cómo despertar a la realidad después de un largo sueño. La vida es eterna y no es eterna. Todo cabe en un granito de arena cómo en el vasto universo. La conciencia esta en todas partes. Somos pensamientos de Dios cuyo destino es amarle.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Somos amor que ama el amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- ¿Pero soy libre de amarle?- les pregunté con nostalgia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;El amor da la plena libertad de autorrealizarse, pero sólo halla la dicha cuando es todo en el todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;-Y entonces por qué no amáis? Les pregunté nuevamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Me respondió:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- No hay albedrío sin cuerpo, es la ley. Un alma encarnada es tan poderosa cómo los ángeles y los dioses. Sois capaces de transformar, definir y escoger vuestro destino que es el único posible. Y cada uno recoge lo que siembra. El obrero merece su jornal. Y el premio para un buen esfuerzo es mas vida, vida eterna le llamáis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Aquí todas somos lo que hemos alcanzado,- dijo la tercera, pero no podemos sino esperar. Muchas almas se superan en este plano aunque otras continúan estancadas en estados de tristeza y sufrimiento. Unas toleran difíciles pruebas para vencer las tendencias con que vivieron y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;seguir aprendiendo que el odio, la injusticia, la disolución, la maledicencia, la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;irresponsabilidad, la ingratitud, los celos, lo soez, la envidia, el insulto, deslealtad, las debilidades , la codicia, el desamor, son planos del mundo. En el plano de las almas todo aspira al amor porque sobre todo reina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Pero ya que queréis conocer el lugar donde se purgan las faltas del alma, ven con nosotras y os lo enseñaremos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y al seguir con ellas mi camino, comprobé que el purgatorio era un sitio de pena interior donde la tristeza se respira en el aire, se siente al mirar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las casas desoladas y al escuchar el rumor de los ayes detrás de los cristales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y entre todas yo sabía exactamente la pena que purgaban pues eran tan transparentes que translucían lo que pensaban. No hay secretos para los que no tienen cuerpos. Vi que eran tan dolorosas algunas cargas que no podía dejar de sentir en mi garganta un nudo de dolor, una opresión, un desasosiego por la búsqueda interminable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Atravesamos un angosto sendero de plantas fantasmales y entre las nieblas de ese paraje frío y húmedo, vi muchas almas que corrían cómo si algún ser no visible los persiguiese y al llegar a la parte mas profunda del purgatorio muchas más en círculos padecían encadenados al peso de sus culpas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Los miserables&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;- dijo una de las almas. se hallan confiscados a las esferas mas bajas y deben aprender la caridad para entrar a otros lugares menos severos, tal vez por ello viajan con frecuencia al plano de los vivientes para entregar ellos mismos los tesoros que ocultaron no sin antes llamar la atención con luces, sombras y espantos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y adelantándome entre ellas, observé un ruinoso monasterio de aspecto desolado que se levantaba sobre una montaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aquí permanecen los ambiciosos que son atormentados por sus deseos y deben practicar la austeridad. Suelen permanecer cómo monjes al viento y la nieve, sintiendo en sí mismos los rigores del hambre,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;flagelándose los unos a los otros para que limpiando sus tendencias, puedan ser llevados a otros espacios de purificación. Todas las almas deben lavar sus túnicas y aligerar sus lámparas y vencer las siete pruebas para salir de aquí y dejar de sufrir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Un poco mas alejadas, otras almas caminaban dificultosamente en un tortuoso paraje de negro fango y queriendo las pobres salir de tan molesto lugar procuraban ir hacia la orilla con tan mal tino que mas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que salir parecían ir hacia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo profundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Quiénes son? –les dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;- Aquellos que veis purgan una pena muy común. Has visto los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cenagales donde se encuentran los envidiosos. Y no pueden verse, están ciegos y mira como se lamentan de haber deseado mas de la cuenta. Sufren al verse convertidos en lazarillos de sus propios pasos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Pero sigamos el sendero que aun falta mucho por recorrer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mirad los impasibles cómo sufren ya que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en vida les falto la prudencia y el ser diligentes. Permanecen inmovilizados al estar adheridos a la roca sin poder liberarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y sienten en sus pechos, el dolor, la soledad y el abandono.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y quiénes son esos que están mas aislados que los demás? Y señalé en el aire.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;los burletes y los escandalosos que se hallan aislados en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un laberinto de calles de espejo, de donde no pueden salir, ni verse entre ellos sino que buscan sin descanso la salida y sólo pueden hallarse a sí mismos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Al cruzar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el camino que bordea una montaña, divisé a lo lejos dos aldeas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Quiénes son los que habitan estas aldeas y por qué parece emanar calor en una y un álgido vapor en la otra? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;=En el candente lugar cuyo suelo son los rojos tizones se encuentran los rabiosos y los pendencieros que no tuvieron paz en vida, y aquí tampoco. Lloran sin descanso porque su pena es la más dura y deben ser abrasados. Sólo saldrán para sufrir en el hielo de la ciudad contigua donde están los celosos y los que dudaron siempre. Tiritan en el hielo y sus dientes crujen en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;macabra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conjunción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;-Ya casi amanece – dijeron las almas al unísono.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Era el Sábado Santo cuando las almas esperaban la gracia de ser liberadas y trocada su tristeza en alegría, cuando hicieron una suerte de hileras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cómo perlas en un collar y todas juntas desfilaron pacientes hasta una inmensa catedral de vidrio purísimo y que llamaban la escuela de la virtud donde eran probadas por la luz beatifica de siete arcos de iris.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y a aquella incierta comitiva también me uní yo con la oculta esperanza de continuar mi viaje. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Si supieras, lector mío, cuanto alborozo sentí en el alma al ver que estaba próxima a mi destino y que también yo debía purificar mis faltas. ¿Qué hay de malo en querer estar bella ante mi amado? Y pueda ver el más dulce de los sueños y supe que un halo de gloria me acercaba adonde son posibles todos los anhelos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y vi cómo muchos seres alados de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;brillantes trajes subían por los aires a las almas purificadas. Y en cada rescatado una luz muy poderosa tronaba en los cielos y las siete virtudes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;brillaban sin par&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y no era comparable a luz alguna antes vista y muchos cantos de arpegios celestiales se oían en el orbe y fui también probada en los pasillos de la luz según mis tesoros, igual que aquellas almas que en su pena olvidaron lo que era la alegría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Nuestra esperanza, fe, paciencia, prudencia, amor, caridad, verdad, sabiduría y el temor de Dios fueron medidos y dado el doble del talento, al obtener el triunfo de la virtud sobre el pecado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;Y con sorpresa, vi que también me fue dada una túnica resplandeciente y fui coronada con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rosas y puesta en mis manos una rama de verde olivo y escuché que me decían sin pronunciar palabra: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;"&gt;- Ven aquí, tú que amas porque no les será quitada su recompensa a los hijos de la luz . &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-size:12;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y diciendo esto me llevaron con ellos, para continuar mi viaje por las estrellas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-201972249910345806?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/el-viaje-de-beatriz-portinari.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2W6w3FQqrI/AAAAAAAAAFE/m44B4wyQFnA/s72-c/paraiso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-4932799261107714555</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 05:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:26.148-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Beatriz Portinari</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>paraiso</category><title>EL VIAJE DE BEATRIZ PORTINARI (PARAISO)</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2-_lHFQq4I/AAAAAAAAAGs/_8tJG4lNPGw/s1600-h/1_3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2-_lHFQq4I/AAAAAAAAAGs/_8tJG4lNPGw/s400/1_3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147543543384943490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;Él me da una gracia que no merezco. ¿ Qué tiene la criatura para que el Creador se ocupe de ella?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El lucero de la mañana lanzaba sus rayos y en esta nave de oro que cruza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la puerta del cielo, tan luminosa como un reflejo de sol en un espejo bruñido, voy buscando a Aquel por quien dejo todo para merecer su amor y no dejar un instante de adorarle. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entre nubes que flotan sobre un azul celeste dejo el planeta paraíso que en medio del infinito es una mota al éter de los vientos solares. ¿Dónde el arriba, el abajo, el oriente o el poniente, mi día, mi noche, el pasado, el futuro, el principio y el fin? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Muy cerca del satélite que recuerda al Arcángel que sana, una bella nave de un raro crisol juega entre las ondas desérticas de las arenas doradas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hombres y mujeres de raros peinados, beben en copas un acre licor. Hablan un lenguaje que nunca había oído mas el cual comprendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Me alejo confundida pues aunque le busqué, no le hallé. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El sol guarda el equilibrio, broncea al mensajero mas pesado que existe y a la muñeca de fuego que juega entre volcanes con las voces del trueno en la ardiente tormenta. Un halo azul de inocente mirada en su rostro de incendio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El de contornos rojizos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gira en la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;continua armonía de la fuerza que lo sostiene. Gran poder en lo magno y en lo mínimo. Planeta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;peñas y caminos de superficies&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;obtusas con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ríos que se quiebran y luego desaparecen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces el ángel que ilumina el sendero, es niño y anciano de blanca veste y conoce la razón de mi viaje y me lleva&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a un florido paraje de jardines y fuentes donde bullen sus aguas en dulce melodía. Y justo cuando yo miro el antiguo río de aguas cristalinas de aquel remoto planeta, un profeta vestido de ermitaño pregona la limpieza de los cuerpos y las almas. Crucé el río del espíritu para ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;purificada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En la orilla otro ser de luz me lleva hasta un mar que brilla en el horizonte y dándome una lira de oro me pide que cante. ¿Cómo negarme? Así que cimbrando las cuerdas empecé a cantar:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Todo es amor, todo es amor, todo es amor.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces las aguas de aquel mar de brillo purísimo también cantaban en un eco infinito. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;- Ven- me dijo- la vid reverdece en los campos y ya los segadores&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recogen el trigo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tímida aun, me deje llevar por su voz amable y me enseño los planetas de formas caprichosas, con lunas de colores que se eclipsan a la puesta del sol. El coloso con sus siete ninfas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;danzan en la noche cósmica guardando el secreto que los hace inmortales. Allí, en la quinta esfera reina el pensamiento. Tienen con ellos la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;biblioteca eterna. Los ángeles que vi amaban la sabiduría y pude verlos en coloquios de elevada dicción. Cuanta verdad brota de sus labios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces vi en el horizonte un blanco jinete que cabalgaba sobre las aguas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;¡Nada teme el Amor que llega de lino fino sobre un blanco corcel!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Sus ojos son remansos de luz y un arroyo que canta. Por ello le llaman Fiel.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Habla palabras eternas al caer la tarde en el olivar y un ejército de veintenas de millares de carros de los ejércitos de Dios le rinden honores, al que en la batalla, es Invencible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;En su mano siete estrellas de inmaculado fulgor resplandecen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Los siete Arcángeles que cumplen las siete promesas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;Beatriz – dijo el ángel, y yo caí de rodillas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoTitle" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Mi pecho llama de amor, saltaba al escucharle pronunciar mi nombre. Con paso firme llegó hasta mí y yo caí entre sus brazos cálidos y amorosos. Su diestra en mi cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=""&gt;- Volviste a casa- me dijo sonriendo y al instante agregó- en mi casa hay muchas moradas. Mi alma dejó de temer el porvenir y llena de confianza seguimos nuestro viaje por las estrellas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-4932799261107714555?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/el-viaje-de-beatriz-portinari-paraiso.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2-_lHFQq4I/AAAAAAAAAGs/_8tJG4lNPGw/s72-c/1_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-906852815016561807</guid><pubDate>Sun, 09 Dec 2007 04:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:26.418-08:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>leyenda del emperador amarillo</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>64 artes</category><title>SUN LI KEN</title><description>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2aTw3FQqzI/AAAAAAAAAGE/svsskM2FqW8/s1600-h/pintura-china-03.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144962091946388274" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2aTw3FQqzI/AAAAAAAAAGE/svsskM2FqW8/s400/pintura-china-03.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Tres sacerdotisas del cielo, conducen a Sun Li ken, a tomar un baño en las aguas del río Yu, mientras el maestro Ch’ien Chen, la espera en el regio Templo del Sagrado Loto donde va a celebrarse el ritual de iniciación. Frente a un espejo contempla su luminoso cuerpo. Ponen aceite de jazmín en las manos, de nardo en los pies, esencia de rosa en los pechos, sándalo en las piernas, ámbar en el cuello y almizcle de ciervo en su surco dorado.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cubren su desnudez con una túnica de roja seda y adornan sus cabellos con peonias.&lt;br /&gt;El maestro Ch’ien Chen queda a solas con Sun Li. En el sagrado recinto, un ambiente perfumado parece brotar de los rincones. Las frutas exhalan su fragancia y el té servido en ligeros vasos de fina porcelana, humea lentamente.&lt;br /&gt;Desanuda el cinturón de seda roja y deja caer la túnica a sus pies. A Sun Li, se le suben los colores al rostro cuando ve el desnudo cuerpo del maestro Ch’ien Chen. - No temas, mi flor- y diciendo esto, se da vuelta y ofrece a su vista, en erguido vuelo, su pájaro carmesí. El maestro abraza a Sun Li por la espalda. Ella puede sentir la virilidad de Ch’ien Chen a través del rojo jubón. La lira deja sentir sus melodiosos tonos. La túnica de Sun Li, ya no está en su cuerpo. El emperador luce orgulloso, como un guerrero de la dinastía Ming. Ch’ien Chen pronuncia las palabras:&lt;br /&gt;”El poder del amor, es la fuerza de la creación. Ying y Yang deben estar en perfecta unión, como una flor de loto abierta al universo. Tu eres mi diosa y yo soy tu dios.”&lt;br /&gt;Sun Li, se inclina ante el emperador y tomándolo entre sus manos, lo envuelve en un sutil aroma a sándalo. Lo mira y besaba como se miran y besan los cartuchos en abril. El maestro mira a Sun Li, con infinita dulzura.&lt;br /&gt;El maestro Ch’ien Chen pone su mano en la sagrada gruta y al ver que Sun Li imita las voces de las ocas bajo el cielo añil, le separa las piernas y al besar sus labios, es un tigre blanco sediento del manantial de la vida.&lt;br /&gt;Húmeda es la gruta secreta donde el emperador tañe las cuerdas de la lira de la indefensa Sun Li. Ella se abraza al amante, como una flor desfalleciente. Pero el emperador va y viene en frenético vigor, como quien busca un tesoro de piedras preciosas. La lengua del maestro recorre paciente, valles y bosques, montañas y ríos, abismos y selvas. Besa, muerde, olfatea y ara el vientre de Sun Li, quien goza y bebe de los labios de su maestro, los jugos de su amor.&lt;br /&gt;El maestro brinda a su amada el elixir de las tres cumbres, que hace que Sun Li vuele como un ave fénix en los fuegos de la pasión y que la explosión de mil soles la bañe con su luz.&lt;br /&gt;El emperador gana la batalla una vez más. La cabeza de tortuga ha penetrado al pozo de los peces y bebido de la fuente y del cántaro de su amada. Sun Li se deja adormecer mientras el maestro pone en su cuerpo flores y guirnaldas.&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;Al despertar Sun Li, siente que el maestro Ch’ien Chen la observa. Ch’ien Chen sonríe imponente. Sun Li viste el jubón rojo hasta sus pies, recoge sus cabellos en una larga trenza que teje cuidadosa. Entonces le pregunta al maestro: “¿Cuándo seré reina de las sesenticuatro artes?”&lt;br /&gt;“Primero, recuerda- dice Chìen Chen- que las sesenticuatro artes son todas un comienzo no un fin. Son las notas de una dulce melodía, la del amor. Son la clave para ser feliz y te ayudaran a ser perfecta. ¿Conoces las tablillas de jade de las sacerdotisas del cielo? El maestro puede leer en sus ojos la respuesta, entonces continua:&lt;br /&gt;"Amaras a tu amado con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu espíritu. Serás para tu dueño un templo sagrado, donde sólo entre él en su regocijo. Le darás y harás todo lo que quieres para ti misma. No le mentirás ni le traicionarás. No le negarás. Te esforzarás por elevar vuestra espiritualidad. Le darás paz.&lt;br /&gt;Sun Li pregunta de nuevo: “Maestro, ¿Cuáles son las sesenticuatro artes?”&lt;br /&gt;A lo que respondió el maestro: ”Sun Li, no te alcanzaría la vida para aprenderlas todas. Además porque cada una se divide a su vez en sesenticuatro artes menores.&lt;br /&gt;Y a continuación pronunció una a una las sesenticuatro artes hasta que terminó la lista: “El canto, la música, la danza, la escritura, el dibujo, la pintura, la costura, la lectura, la declamación, la poesía, la escultura, la gimnasia, los juegos, el arreglo floral, la cocina, la mímica, la dramatización, los ejercicios mentales, los idiomas, la etiqueta, la arquitectura, la economía, el disfraz, el deporte, el arte marcial, el masaje, la relajación, el buen humor, el amor trascendental, el vestido, la oratoria, el silencio interior, el aseo exterior, el aseo interior, la fotografía, los primeros auxilios, la caligrafía, la enseñanza, la religión, la panadería, la pastelería, el ahorro, la decoración, la botánica, la floricultura, la Piscicultura, la improvisación, la composición, la curación con las manos, la curación con las palabras, la digitopresión, el recordar el pasado, el adivinar el futuro, la crianza, el tejer, el hilar, el tocar instrumentos, el consejo, el narrar cuentos, la defensa, el amor, el olvido, el vivir y el morir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;Las cosas en la Capital del Cielo, no pueden ir mejor. Sun Li recorre descalza, corderita de negro cabello al viento, en los jardines sembrados de ciruelos.&lt;br /&gt;En el espejo del lago Sagrado, dos hermosas garzas se besan y entrelazan en el cántico eterno de la creación.&lt;br /&gt;El tigre blanco la miraba de lejos. Tan ardiente era su mirada que Sun Li puede sentirla.&lt;br /&gt;Se deja llevar por sus propios pensamientos en si es más importante la técnica de las artes o el amor que siente por Ch’ien Chen. ¿Amaba ella más al emperador que al maestro?&lt;br /&gt;Frente al maestro Ch’ien Chen, caballos, alfiles y peones están listos para la dura lid.&lt;br /&gt;Un ave lleva un mensaje de amor a su adorada, una blanca paloma, que ella recibe y lee silenciosa.&lt;br /&gt;Por los dorados caminos de bambú, llega hasta el Templo del Loto Sagrado, donde se encuentran y al juntar sus pechos en un abrazo infinito, el caldero de sus corazones destila ese sublime fuego que invade sus cuerpos.&lt;br /&gt;Sun Li deja caer su vestido sobre el pulido piso.  Ch’ien Chen  la besa con ardiente deseo. Bañándose en caricias protegen sus auras. Los senos de Sun Li son palomas en las manos de Ch’ien Chen. El monje se apresta a perseguir a la reina, en un salvaje caballo blanco, de audaz galope. El corazón se agita. Los cuerpos se estremecen. Mueve Ch’ien Chen el alfil. Sun Li captura la blanca torre. Sus bocas se unen en legendarios besos. Avanza el héroe hacia el misterioso recinto. Ensarta la perla en su unicornio. Desea cautivar con su coraje y majestad, a su dama, danzando entre sus brazos. La lluvia humedece los jardines de Sun Li. La reina inicia la batalla. Perfumes y aromas se enredan en sus cuerpos que luchan fieramente como dos dragones en el Valle de los Silencios. La torre se agita en espasmos suaves y profundos de eneafónico ritmo pero cuando invade majestuoso el territorio, el emperador brinda a la dama el tercer misterio, al besar la fuente del cinabrio con una cascada cristalina de incomparable altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ch’ien Chen palidece por un instante. Sabe perfectamente cual es la fuente de la inmortalidad. La emisión se permite entre los humanos porque son mortales. Sun Li ha derrotado al rey en una guerra frontal. La fortaleza de la dama puso en jaque al emperador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sun Li, sabe lo que debe hacer. Tres sacerdotisas la acompañan hasta la salida del regio Templo a donde sólo regresará si trae con ella el verdadero tronco de jade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;Sun Li se sintió más sola que nunca. Atraviesa la inmensa landa que separa los bosques y jardines del reino, de los escarpados dominios del Duque Chou- Tsé. Camina bajo el ardor del verano. Lastima sus pies transitando las lajas del interminable sendero. Cruza el antiguo puente de piedra del imperio del cielo. Saluda a los rebaños de hoces que cortan espigas en los campos de arroz. Muy bien sabe que su dominio de las sesenticuatro artes era su mejor arma para defenderse, en el reino del tirano Chou-Tse.&lt;br /&gt;Llega al atardecer a una aldea de techos de pizarra, con una plaza central y una pagoda frente a la cual hormiguea el bullicio de una extraña gente que no parece recordar la más antigua de las artes. Al puerto del reino llegan barcos con adustos piratas que por tres cuñados de plata venden y trafican la inocencia de niños.Son los despreciados que recorren las calles en el negocio cotidiano de las caricias profanas. Los condes por delantelos favores de atractivos jovencitos que pierden el pudor adolescente.Sinceros e inconstantes. Cobardes en huída a la fragua del yunque.&lt;br /&gt;En los campos, no crecen espigas ni dulces pomelos, son campos de batalla donde salta la sangre de los guerreros. El odio desconoce el amor. La guerra y el hambre se leen en los ojos de los niños y los ancianos. En los suntuosos palacios el duque Chou Tsé tiene hermosas mujeres que azotan a sus hombres con látigos negros. Y en recintos ocultos, mujeres con mujeres, hombres con hombres entregados al culto de la serpiente invertida. En el comercio, las mujeres enseñan sus cuerpos, la gente observa cómo ellas se quitan las prendas con sensuales movimientos. Hay masturbatorios donde los hombres cargan el bastón de la derrota. Ebrios y ciegos que se acuestan en el vómito de otros.&lt;br /&gt;Se celebran orgías de absurda naturaleza con pájaros y bestias, Las gotas de la sabiduría se han vuelto de lodo. !Y aquella fria y desgarradora soledad que hiere las voces y las almas!&lt;br /&gt;"Han visto al emperador?" pregunta Sun Li a la gente.&lt;br /&gt;Los hombres subyugados por las mujeres. Mujeres que han vivido la tiranía de los hombres.&lt;br /&gt;Todos llevan rótulos tatuados en sus cuerpos. Ellas llevan la huella del emperador perdido.&lt;br /&gt;Ellos buscan sin cansancio a la dueña de la fuente. El arte del amor, se han desvirtuado.&lt;br /&gt;Nadie bebe de la fuente de Jade, nadie ama con todas las fuerzas, nadie lee el peregrinar de la vida sobre las almas. Nadie tiene las respuestas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Ha pasado por aquí el emperador del cielo?" Dice Sun Li y la gente ríe&lt;br /&gt;Bancos de semen, fábricas de fetos. Masacre de abortos. Nalgas de aceite, senos de plastico, estiran, recortan y moldean las fatuas caretas con los ideales de un fantasma. Engaños y mentiras rondan el trono. Todos se inventan sueños que los llenan de coraje para el eterno olvido. Celos e injurias, dudas y oprobios, esclavitud y sadismo, son el pan cotidiano de la gente de Chou.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansada de buscar y no hallar, sube a lo alto de una montaña, contempla el mundo y ve que es demasiado arduo y extenso, para encontrar su amado. Sólo quedan en su mente los recuerdos de lejanos besos junto al maestro Ch'ien Chen. Había ido hasta lo más bajo sin hallarle. O tal vez sería que estaba en el camino equivocado. No eran sesenta y cuatro sino cuatro mil noventa y seis. Justo el número de opciones que tenía para encontrarlo. No importaba. Las sacerdotisas del Cielo no se rinden. Reemprende su viaje y se va a vivir muy cerca del teatro Scala para no perder presentación ni estreno de ópera. Agota el repertorio de conciertos mundiales, viajando continuamente y en todo lugar que visita, lo busca, en discotecas, centros nocturnos, en audiciones de jazz, entre las comparsas de lujosos disfraces. Busca entre las ruinas de un antiguo oráculo. Descifra en los jeroglíflicos, alguna pista en clave que fuera un indicio del lugar donde se hallaba. Dibuja su rostro y lo enseña a la gente, en pasquines, en propaganda aérea y ofrece recompensas. Profana museos, burlando los guardias, y en las noches entre pasillos y obras de arte, los retratos negaban haberlo visto. Busca cuidadosamente una huella en un oscuro manuscrito, en un ánfora, en alguna pincelada precisa que defina que él es el autor. Entre los estantes de las bibliotecas pasa largas horas, a la caza de un soneto, una oda, una canción que sea comparable al estilo de Ch'ien Chen. Frecuenta torneos, estadios, coliseos, canchas, balnearios. Por boscosos jardines, en restaurantes, en teatros, callejuelas y en trenes subterráneos, busca su presencia entre la gente. No pierde detalle de algún acertijo en un grafitti urbano, devela paradojas, resuelve teoremas. Un día esta en Franfurt, al siguiente en Pekín, un día recorre, avenidas y terraplenes, ermitas y monasterios y al otro, busca a su maestro en bancos y hoteles, en circos, festejos y conferencias. Lo busca en la red, en los diarios, en albergues y hospitales, en centros de capacitación, colegios y universidades. Abraza religiones buscando en los adeptos una plegaria, un gesto o algo que le diga que "es él" . Debajo de los puentes, en los rascacielos, en los jardines botánicos, en los zoológicos, en los campeonatos de pesca, en las tertulias, en los lanzamientos de libros, en las ferias, en los baños termales. En las tertulias, en los lanzamientos de libros, en las ferias, en los baños termales. En los cursos de superación, en sus sueños, entre los niños, en los talleres, en las dependencias administrativas de las principales ciudades, pero todo es en vano. Nadie le conoce, nadie le ha visto. Sólo le restaba olvidarse del Cielo, creer que tan sólo habia sido un sueño y esperar la muerte. Llegaría derrotada y ya no la dejarían entrar. Peor muerte no puede haber: Estar sin su maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llora mucho, luego para consolarse un poco, revisa en su agenda los lugares que ha visitado. Faltaba uno. Sin duda, era su última opción. Y se pone en marcha, Llega a un castillo medieval en una campiña francesa donde un hombre muy extraño suele desafiar a los mejores jugadores de ajedrez en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el llamado de Sun Li, un respingado mayordomo abre la puerte. Caminan sobre baldosas blancas y negras, observa con asombro lámparas brillantes, finas alfombras, relojes y cuadros familiares. La conduce hasta una habitación con muchos espejos y le pide que espere. Un hombre parece meditar en la penumbra. Frente a él un tablero de ajedrez con fichas de cristal. Ella nota su presencia y dirigiéndose a él le dice: "Acepto el reto" . El hombre sonríe. "Las damas comienzan" - responden Ch'ien Chen&lt;br /&gt;Ella adelanta sus peones. El maestro despeja el camino y saca su alfil. La reina se desliza por lineas y columnas arrastrando a su paso lo que encuentra. Ch'ien Chen siente que el caldero de su corazón se agita salvajemente. Evade un jaque. Ella envía un peón con un claro mensaje. "Es  asunto de amores". El maestro la mira fieramente. Chi'en Chen intuye que una fuerza extraordinaria despertará al emperador, la reina no se rinde, disimula su fiereza ofreciendo una torre. El rey avanza y enfrenta a la dama. Esta decidido a dar fiera batalla. Busca el recinto de las joyas, invade sus territorios, avanza y retrocede. Son dos locos de atar en la tercera luna, buscando el aljibe donde brota el agua de la fuente de Jade. Una ola de amor se estrella en las orillas de sus almas. Sun Li se desespera. No encuentra escapatoria. Se halla en una esquina a la suerte de el rey. Ch'ien Chen planea la estrategia. Y ataca cómo un tigre blanco que quiere calmar su sed. La flor de loto es una aurora boreal cuando emanan sus elixires el sol y la luna. El emperador ejerce el equilibrio y pone en jaque a su enemiga que se desborda plena de gozo en la tormenta de los siete colores. Era un hecho, la había derrotado en una guerra frontal. Con ello, no sólo regresaría al Cielo sino que el venerable contrincante la habia honrado como a toda una reina de las sesenta y cuatro artes&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-906852815016561807?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/sun-li-ken.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R2aTw3FQqzI/AAAAAAAAAGE/svsskM2FqW8/s72-c/pintura-china-03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6362613127568172661.post-4182942413832349163</guid><pubDate>Sat, 08 Dec 2007 12:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T17:34:26.575-08:00</atom:updated><title>MIS DATOS PERSONALES</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R3MQTHFQrBI/AAAAAAAAAH0/cyydKMO_Vog/s1600-h/1.1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R3MQTHFQrBI/AAAAAAAAAH0/cyydKMO_Vog/s400/1.1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148476719519280146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nace en Cali en 1960. Se gradúa como maestra bachiller en 1977. Recibe su licenciatura en Lenguas Modernas en la Universidad del Valle. Se dedica a la docencia y explora a la par otras corrientes artísticas como la pintura, la escritura, la danza y el  teatro. Ha escrito 3 libros:&lt;br /&gt; "Besos de Ángel para el Rey Sol", ensayos literarios sobre personajes históricos, "Caliendoscopia": semblanzas de su ciudad natal&lt;br /&gt;"Cuaderno de Maestra", que reúne sus escritos didácticos, obras de teatro y poemas creados en su carrera como docente.&lt;br /&gt;Como pintora tiene una amplia producción de obras religiosas dentro de la corriente pictórica NAIF. Tambien es profesora y bailarina de tango.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6362613127568172661-4182942413832349163?l=tesorodeluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://tesorodeluz.blogspot.com/2007/12/mis-datos-personales.html</link><author>noreply@blogger.com (Sonia Montaño)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PHHSc-bXOVI/R3MQTHFQrBI/AAAAAAAAAH0/cyydKMO_Vog/s72-c/1.1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item></channel></rss>